Desde el año 1970, Dios le ha dado un lema de trabajo a esta obra para la labor a realizarse durante cada año en el Movimiento Misionero Mundial. Cada Lema siempre ha estado en total armonía con las Escrituras, con la formación espiritual, doctrinal y ministerial de los modestos esfuerzos de esta obra. Cada lema ha sido y sigue siendo una gloriosa realidad en el trabajo que se realiza para la obra de Dios.